ultimamente me ha tocado estar rodeado de muerte, sangre y extraños enfundados en plástico, tubos y máquinas de tecnología extraterrestre. másquinas que los mantienen con vida mientras aparece ese hijo al que nunca le dijeron "te amo". me he tenido que sacar manchas de sangre de los zapatos. lavar un sudor desconocido de las camisas y en general asistir a momentos que no se parecen al final de blade runner o el séptimo sello. la muerte no es una viejita amable, ni un zorzal que se abre camino a través de la boca de un tipo que exhala por última vez. es un adolescente con tatuajes hablando por celular en un pasillo mientras un padre agónico lo llama, una cámara digital destellando por última vez sobre una madre que sale pestañeando en la foto, un doctor harto ya de estar harto, una autopsia que suena crack! sobre un esternón que ve la luz por primera vez. un gen que espera ese único momento para que se acuerden de él. en silencio.